“Mientras no haya una política que facilite el acceso a la vivienda en Madrid, la presión irá en aumento en los municipios cercanos”

Pedro Molina con una collalba gris.

Pocas personas conocen mejor el entorno natural de Torrelodones que el geógrafo Pedro Molina Holgado, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid. Aparte de ser autor de una guía sobre la naturaleza y el paisaje del término municipal, y otra sobre la vegetación y la flora, este colmenareño (vive en Colmenar Viejo) también ha llegado a trabajar en el Plan General del pueblo y en la zona de Las Marías.

P. ¿Cuál es la importancia de Torrelodones desde el punto de vista ambiental?

R. Torrelodones está situado entre dos grandes zonas protegidas, que son el Parque Regional de la Cuenca Alta del río Manzanares y el Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama. La mayor parte del término municipal está protegido, de una u otra forma. Torrelodones tiene unos valores intrínsecos, pues alberga elementos de flora y fauna muy significativos y muy valiosos a escala global. En el Área Homogénea Norte, por ejemplo, hay algunos ámbitos muy reducidos que albergan más de 300 especies de flora. Y luego, además, Torrelodones tiene un valor muy importante, porque es un conector ambiental entre dos grandes espacios protegidos. No hay que olvidar que uno de los grandes problemas para la conservación de la biodiversidad en la actualidad es la fragmentación.

P. De forma reciente hubo un proyecto del Ayuntamiento de Torrelodones para pasar una carretera por el Área Homogénea Norte que mencionas.

R. El ámbito que digo se pretendió urbanizar y forma parte en su totalidad del Área Homogénea Norte, se argumentaba que no tenía valor, pero tiene muchísimo valor, es uno de los puntos de mayor diversidad de flora del centro de la Península ibérica, especialmente en zonas granito gnéisicos.

P. ¿Cuál es el efecto de su localización tan cerca de Madrid?

R. La zona metropolitana de Madrid es la tercera más grande de Europa, después de París y Londres, con lo que eso significa. Pero hay una cuestión añadida: la política de suelo que se desarrolla en Madrid y, en concreto, en el Ayuntamiento de Madrid, que favorece el desarrollo de prácticas especulativas que suben al infinitum el precio de la vivienda, genera un efecto en cadena que obliga a la población a desplazarse fuera de la ciudad en busca de casa. Ahora mismo tanto la adquisición como los alquileres resultan inasumibles. Mientras no haya una política que facilite el acceso a la vivienda en la ciudad de Madrid, la presión irá en aumento en los municipios cercanos. Esto influye en el entorno en Torrelodones, en Colmenar Viejo, en Hoyo de Manzanares, en Galapagar, en Tres Cantos, en Soto del Real, etcétera.

P. ¿Los precios disparados de la vivienda en Madrid están provocando una nueva ola urbanística en estos municipios?

R. Sí. Torrelodones tiene muy acotado el suelo urbanizable, por estar situado entre espacios protegidos, pero lo de Colmenar Viejo, por ejemplo, es brutal. En general, ocurre en el norte de Madrid, y en el sur, pero si hablamos del entorno de Torrelodones, en todos los municipios del norte la expansión de lo urbanizable es brutal.

P. ¿Qué opinas de las obras actuales en Las Marías?

R. Lo de Las Marías es un asunto complejo. Creo que es completamente inadecuado construir en esa zona porque está al lado del Parque Regional y es un área con valor natural, pero al margen de lo que yo opine, ahí no se ha reclasificado suelo, eso ya era suelo para construir desde hace muchísimos años. ¿Qué hubiera sido lo deseable en Las Marías? Pues una reversión, pero claro eso hubiera obligado al Ayuntamiento a indemnizar a los propietarios con unas cantidades ingentes de dinero.

P. ¿Torrelodones puede convertirse en algo parecido a Las Rozas?

R. En realidad, en Torrelodones quedan pocas piezas de suelo por urbanizar, no se puede porque está justamente entre dos parques protegidos, el problema no está en la expansión de lo urbanizable. El Área Homogénea Norte está incluida en el parque regional como zona a ordenar por el planeamiento y sería muy importante que se cambiase a zona protegida para que sea imposible que cualquier plan general introduzca modificación alguna. Además, también resulta clave lo que se haga sobre suelos públicos, por ejemplo, en zonas como el Arroyo de la torre en la parte baja. Afortunadamente, no creo que Torrelodones se convierta en Las Rozas, pero sí puede haber una pérdida objetiva de valores naturales en función de lo que lo que haga el actual ayuntamiento sobre los suelos públicos.

P. ¿A qué te refieres?

R. Hay que ver qué se hace en los suelos públicos. No sé cuánto hay en el término municipal de Torrelodones, existen piezas como el Arroyo de la torre que son relativamente grandes. Si se actúa en estos espacios de una manera no adecuada, pues son zonas libres, son zonas abiertas, ahí sí puede causar un deterioro importante. Habría que ver qué se plantea para esos suelos, para que sean zonas verdes, por ejemplo. E intentar que lo que es parque regional, uno u otro, que figura como zona a ordenar por el planeamiento, esté absolutamente protegido. Habría que intentarlo, pero hace falta el apoyo de los vecinos.

Deja un comentario