El proceso de transformación terminado en 2019 fue galardonado en los Premios Ciudades y Comunidades Sostenibles del Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro Gipuzkoa
Ahora que vecinos de Torrelodones piden ser escuchados por el Ayuntamiento contra el plan de reforma del parque de Pradogrande y la construcción de un aparcamiento, es una buena ocasión para recordar el espíritu de participación ciudadana con el que se desarrolló la última transformación de este espacio, en 2019.
Asociaciones de padres y madres de alumnos, clubes deportivos, la parroquia, centros de formación profesional, colegios, asociaciones de hortelanos y los propios vecinos fueron consultados y llamados a participar desde el inicio y durante todo el proceso en el diseño del proyecto encargado en 2017 a Paisaje Transversal. El objetivo era transformar este espacio público en una zona más habitable y mejor conectada para el ocio y disfrute de los vecinos.

Se realizaron más de 100 cuestionarios web, se hicieron consultas por e-mail y se organizaron paseos colectivos con vecinos de muy diversos perfiles: estudiantes de Formación Profesional, mayores de 65 años, habitantes del pueblo y de la Colonia, comercios, grupos políticos o los técnicos del Ayuntamiento. De estos contactos se concluyó que la principal demanda vecinal era potenciar Pradogrande como la plaza de la Colonia. Por otro lado, fue unánime la petición de más sombras, pues solo el 17% de la superficie recibía en ese momento sombra de los árboles existentes. Más del 80% de las personas consultadas pidió introducir alguna charca o laguna.
La escucha a los vecinos fue lo que ayudó a detectar lo que estos quieren para Pradogrande. Como ha explicado Paisaje Transversal: “Un lugar seguro, accesible al conjunto del barrio y que favoreciera el entorno natural propio de Torrelodones”.
El carácter colaborativo del proyecto también permitió identificar una cuestión de género: para las mujeres, que representaron el 63% de las respuestas a las entrevistas, lo más importante era garantizar un lugar seguro y con espacios para sentarse y relacionarse. Esta perspectiva colaborativa y de género valió a la reforma de Pradogrande el premio en la modalidad social en la segunda edición de los Premios Ciudades y Comunidades Sostenibles del Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro Gipuzkoa.